Estación del Tren México-Querétaro necesita evitar “efecto disuasor” para habitantes
- Cupi UAQ
- 2 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Ubicación condiciona uso; colocar estación en aeropuerto no respetaría estándar de infraestructura sostenible, advierte investigador
Texto: Ximena Loyda
Fotos: Emilio Franco
En la construcción del Tren México-Querétaro-Irapuato, obra del gobierno federal, es muy importante definir con acierto el punto de llegada del tren en Querétaro, porque la ubicación condiciona el uso del sistema de transporte y “si es complicado llegar a un lugar, la accesibilidad podría ser un disuasor del uso del tren”, consideró Ricardo Arredondo Ortiz, investigador del Instituto Mexicano del Transporte (IMT).
Durante su participación en el “Foro académico social para evaluar aspectos normativos, impactos y externalidades del tren México-Querétaro-Irapuato”, organizado por estudiantes de Ingeniería Civil de la UAQ, Arredondo Ortiz aseguró que colocar la estación en el aeropuerto provocaría que “el 70% se iría en auto” y que la accesibilidad quede fuera del estándar recomendado para infraestructura sostenible.
Recordó que México destina “casi 94% de la infraestructura nacional” a carreteras, frente a 5.5% a vías férreas.
Emilio Duering Cufré, académico de la UAQ e integrante del Directorio Técnico del Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva de la Ciudad de México, puntualizó que Querétaro se ubica “en los primeros lugares de encuentro de cadáveres junto a las vías”.
Duering Cufré abordó los incidentes en la infraestructura ferroviaria metropolitana desde una perspectiva de Derechos Humanos. Advirtió que se registran “cinco accidentes fatales por mes” en la ciudad.
Indicó que los “accidentes” viales en la ciudad son hechos que deben tratarse como como siniestros, ya que “son prevenibles” y existe normativa técnica para pasos seguros que “en Querétaro no se cumple”.
31.5% de vehículos en carretera México-Querétaro “va sobrecargado”
Durante el foro realizado en instalaciones de la UAQ, especialistas expusieron los desafíos sociales, urbanos y ambientales vinculados al Tren México–Querétaro–Irapuato.
Las ponencias estuvieron a cargo de Ricardo Arredondo, Emiliano Duering, Joel Rayas, Teresa Roldán, Jonathan Jiménez y Susana Espinoza.
Joel Rayas explicó fallas en carreteras y procesos constructivos. Señaló que en la carretera México–Querétaro circulan “18 mil 908 vehículos de carga” diarios y que “31.5% de los vehículos va sobrecargado”, lo que acelera deterioro del pavimento.
Añadió que existen casos de obras que fallan a pocos meses de su apertura y cuestionó la ausencia de controles de calidad. Sobre su experiencia, comentó: “Estamos retrasadísimos respecto a países desarrollados”.
Migración interna “está desgarrando el tejido social”: Roldán Soria
Teresa Roldán habló sobre la fragmentación territorial y el desplazamiento de comunidades rurales derivado de desarrollos industriales y urbanos.
Advirtió que la expansión ha reducido suelos agrícolas, cuerpos de agua y ecosistemas, y dijo que la presión inmobiliaria ha provocado migración interna y pérdida de identidad local. Añadió: “La migración interna… está desgarrando el tejido social”.
Jonathan Jiménez abordó la especulación inmobiliaria y los efectos de la plusvalía en zonas donde se anuncian “nuevas” infraestructuras.
Señaló que los instrumentos urbanos, como el impuesto predial y la contribución de mejoras, deberían equilibrar el desarrollo territorial, aunque reconoció que su aplicación depende de la planeación y de evitar prácticas discrecionales.
Finalmente, Susana Espinoza habló de la importancia de incorporar herramientas interdisciplinarias para analizar el impacto del tren y sus efectos en la ciudad.
















Comentarios