Nos falta que sociedad mexicana se interese más por cine nacional, reconoce productora de “Sujo”
- Cupi UAQ
- 8 oct
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Actualizado: 9 oct
Diana Irán Árcega, productora de película que ganó premios “Ariel”, destacó la importancia del respeto hacia lugares y las personas involucradas en una filmación
Texto y fotos: Jimena Ribeiro
Los fondos para producir cine eran más limitados y había menos personas involucradas en la industria hace una década; sin embargo, en 2025 existe más profesionalización y competencia para contar historias con más profundidad y calidad. El cine mexicano ha crecido y se están produciendo obras con narrativas interesantes, relevantes y socialmente significativas, consideró Diana Irán Árcega, productora de la película “Sujo” –ganadora de cuatro premios Ariel-.
Entrevistada en el marco de su participación en la segunda edición del Festival de cine “Nefeliterno”, señaló que lo que más falta hace es que el cine llegue al público, que la sociedad se interese más por las producciones mexicanas y locales, eso, indicó, termina siendo también parte de las tareas de un productor o productora.
“El mayor reto de ser productora es asumir la responsabilidad de que muchas personas confían en ti”, consideró Diana. El trabajo implica creatividad, pero también saber cómo materializar esas ideas y resolver los desafíos que surgen en el proceso.
El conversatorio “Producir cine mexicano” contó con la participación de Diana Irán Árcega, productora de la película dirigida por Fernanda Valadez y Astrid Rondero.
“Sujo” fue nominada en 13 categorías de los premios “Ariel”: Mejor Película, Dirección, Edición, Revelación Actoral, Coactuación Femenina, Sonido, Coactuación masculina, Actor, Guion Original, Fotografía, Música Original, Diseño de Arte y Efectos Especiales. Además, fue también nominada al Grande Premio del Cine Brasileño para la mejor película Iberoamericana.
Diana recordó la filmación de Sujo, realizada principalmente en la comunidad de Cuevas, en Guanajuato. Para este proyecto se integraron actores profesionales, y algún cast de la localidad como el caso de la versión de niñez de “Sujo”.
Por lo que señaló que parte esencial del trabajo es encontrar la manera de acercarse a la gente, explicar quiénes son y qué buscan con el proyecto, siempre actuando con respeto hacia los lugares y las personas involucradas.
La producción exige llevar la creatividad al límite, pero también tener la conciencia y sensibilidad para reconocer hasta dónde llegar, expresó en el evento realizado en la Universidad Marista como parte de la segunda edición de “Nefeliterno”.
Destacó la importancia de la pre producción al mismo nivel que las demás etapas de filmación, ya que la preparación desde un inicio facilita el resto del trabajo, así como de siempre mantener una ética prominente durante los proyectos ya que como señaló “El cine pasa por un lugar, toma lo que necesita y se va”.
El papel del productor implica resistencia y compromiso: confiar en las historias que merecen ser contadas y acompañar a las personas que desean llevarlas a la pantalla.
Aunque uno de los principales retos suele ser la financiación, existe otro igual de importante del que poco se habla: conformar un equipo que comparta la visión del proyecto, que se comprometa y crea en la historia que están contando. Esa unidad tiene relevancia para que una película cobre vida con autenticidad.














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