Unidad de “fuerzas progresistas” y mecanismos democráticos, vía para derrotar a Kast en “segunda vuelta” de Chile
- Cupi UAQ
- 5 dic 2025
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Actualizado: 5 dic 2025
“Estamos viviendo un ciclo muy peligroso” en América Latina, advirtió Ricardo Núñez Muñoz, exsenador del Partido Socialista chileno y exembajador en México
Texto: Arantza Hazel, CUPI UAQ
Infografías: Mario Ortega
Santiago, Chile.- “La única manera” de evitar el regreso de “la ultraderecha chilena” al poder es “con la unidad de todas las fuerzas progresistas, con la utilización de todos los mecanismos que la democracia nos da”, resaltó Ricardo Núñez Muñoz, exsenador por el Partido Socialista en Chile, exrepresentante de la región de Atacama, y quien fue preso político durante el régimen de Augusto Pinochet.
Entrevistado el jueves 27 de noviembre, el también exembajador de Chile en México durante el sexenio de Peña Nieto consideró que América Latina vive “un ciclo muy peligroso” con el regreso de la “derecha” al poder en países como Argentina, ya que ‘desprecia’ valores de la sociedad y retoma “valores propios del neofascismo”. Agregó que las fuerzas progresistas han cometido “errores” que han posibilitado ese retorno.
“Estamos viviendo un ciclo muy peligroso, porque la ultraderecha que se está instalando en varios países de América Latina y del mundo, es una derecha que todavía se inclina por valores propios del neofascismo [...] una ultraderecha muy despreciativa de valores que se habían desarrollado progresivamente en la sociedad moderna (…)
“Las fuerzas progresistas cometieron tantos errores en todas partes del mundo, incluyendo en nuestro país, que le dieron posibilidades también a la ultraderecha. No siempre hay que mirar el surgimiento y el desarrollo de perspectivas ultraderechistas, producto de las virtudes que ellos dicen encarnar, sino fundamentalmente por los errores que hemos cometido la izquierda y el progresismo en general”, afirmó.
Núñez Muñoz hizo un diagnóstico del panorama que afronta la población y el electorado de Chile, de cara a la “segunda vuelta” entre la candidata Jeannette Jara y el candidato José Antonio Kast, quienes serán votados el domingo 14 de diciembre para elegir a la persona que sucederá a Gabriel Boric en la Presidencia.
Advirtió que en caso de ganar el candidato Kast, los sectores más perjudicados serían “el pueblo mapuche, segundo, los emigrantes, tercero, los sectores populares”.
Sobre los desafíos del nuevo parlamento chileno, enfatizó: “Los parlamentarios del mundo progresista tendrán la obligación de oponerse a cualquier intento de cambios legislativos que lleven a Chile al retroceso y a visiones conservadoras de la sociedad”.
Pendientes de Boric: “reformas clave” en salud y educación
Su trayectoria política, experiencia académica (sociólogo) y liderazgo dan fuerza a sus opiniones. Ricardo Núñez es una voz que pesa en el análisis y crítica del gobierno de Gabriel Boric, quien llegó a la Presidencia impulsado por una coalición de izquierda.
Aunque reconoce avances durante la transición democrática en Chile -como “un ataque frontal a la pobreza que había generado la dictadura, de un país que tenía del orden del 30% de personas empobrecidas, incluyendo los sectores más desprotegidos, pasamos a un 12%”, también señala los pendientes.
“Durante su gobierno no se disminuyó la desigualdad, la nueva constitución no se materializó, la gestión económica fue mediocre y algunas reformas clave, como la del sistema de salud y educación, quedaron como pendientes [...]
“Por cierto, un desafío que tienen todos los países de América Latina es cómo modernizar sus economías de modo tal que puedan enfrentar todos los nuevos retos que está significando en el mundo las políticas del nuevo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump”.
Respecto a los desafíos que enfrenta los mandatarios y las presidentas de América Latina, como Claudia Sheinbaum, frente al estilo de gobernar de Trump, dijo confiar en la “resistencia” del pueblo latinoamericano, ya que observa dificultad en la “unidad” de distintos países para hacer frente el renacer del imperialismo norteamericano.
“La única manera de enfrentar un gobierno poderoso como el que tiene Estados Unidos y particularmente las políticas retrógradas de Donald Trump es con la unidad del continente [...] El intento de imponer ciertas normas a cada uno de nuestros gobiernos, ojalá que sea resistido”, expresó.
Desde esa perspectiva, planteó la importancia de recurrir a los principios y valores heredados de la República, especialmente aquellos heredados por Salvador Allende, para enfrentar el renacer del imperialismo norteamericano, que actualmente se muestra cada vez más retrógrado y generador de inestabilidad. Consideró que la posibilidad de que Estados Unidos recurra a la violencia, la invasión o una intervención armada en Venezuela representa un riesgo para toda América Latina.
Chile requiere “profundas transformaciones”
El también sociólogo por la Universidad de Chile fue encarcelado y torturado tras el golpe militar chileno, vivió exiliado en la República Democrática Alemana y en España. Décadas más tarde representó a Chile como embajador en México durante la gestión de Michelle Bachelet, por un lado, y de Enrique Peña Nieto, por el otro.
Desde su trayectoria marcada por la dictadura de 1973, la transición democrática y los debates al interior del socialismo, explicó
“Sigo convencido de que Chile y América Latina requieren profundas transformaciones. Son países muy desiguales, son países donde hay mucha injusticia, muchos abusos. Yo viví cuatro años en México como embajador y me percaté de las enormes diferencias sociales, políticas, culturales que hay en un país tan hermoso, pero tan particularmente interesante para todos los latinoamericanos como es México”, aseguró.
Al analizar la izquierda mexicana, Núñez expresó: "México ha generado una izquierda muy propia, la que sabe. Lázaro Cárdenas es la expresión misma de cómo México fue capaz de enfrentar los desafíos del progreso, y esa virtud la ha recogido bien Morena".
El exembajador de Chile en México habló sobre el combate a los cárteles del narcotráfico y grupos del crimen organizado, problemática que en sus matices afrontan los países de América Latina (Colombia, México y Chile, entre otros).
“Uno de los errores que hemos cometido en Chile, particularmente, es no haber sabido enfrentar bien el tema de la delincuencia, el narcotráfico y lo que esto significa. Creo que es uno de los grandes esfuerzos que tiene América Latina, y particularmente países como México, Colombia, Venezuela, es ‘cómo enfrentamos el enorme poder que están adquiriendo los carteles o los grupos delincuenciales’, que hacen prácticamente invivibles zonas enteras de nuestros países [...]
“La derecha y la ultraderecha se han integrado fundamentalmente porque ellos son portadores del orden, de la seguridad y del combate a los cárteles y grupos delincuenciales [...]
“Este es un ciclo, un ciclo que espero termine pronto, pero para eso va a tener que reorganizarse nuevamente las fuerzas progresistas en Chile y en el mundo”, concluyó.












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